Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, el Baobab era el árbol más hermoso de todos, admirado por animales, hombres y plantas; es por ello que los Dioses, complacidos por su hermosura, lo bendijo con una vida increíblemente lóngeva, aún en los cánones de los árboles. El Baobab, orgulloso, empezó a crecer y a crecer durante mucho tiempo, haciéndose más y más fuerte, hermoso, y alto, tan alto, que sus ramas daban sombra a los demás árboles y helaba a las criaturas que pasaban bajo él. Llegó a crecer tanto que, lleno de orgullo, gritó a los Dioses que pronto los alcanzaría. Los Dioses coléricos por desafiarlos, le dieron una lección de modestia, y lo plantaron al revés. Así, las hermosas ramas, flores y hojas quedaron enterradas, y el Baobab adoptó la forma de unas raices buscando el cielo.

miércoles, 30 de enero de 2013

La alegría del mes de enero

Hoy he vuelto al dispensario, lo tenía olvidado desde antes de navidad, es más hasta la propia María (el alma mater) creía que no iba a volver....pero debido a los diferentes acontecimientos domésticos (he cambiado de chica) y que los astros tampoco me han acompañado...hasta hoy no he ido...pero he coincidido con una niña que la tratamos desde el mes de noviembre de malnutición, y que mejor que colgar una foto...una imagen vale más que mil palabras

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